martes, 15 de abril de 2014

Taghia. 1ª Parte: estrategia cero

Ya hacía varios años que llevaba oyendo sobre este lugar, sobre sus placas, su roca pinchuda que te destroza pies y manos… así pues… chip de “tapia” y a escalar!!


Realizamos el viaje sin incidentes. Volamos desde Barcelona a Marrakech, hacemos noche allí y al día siguiente en taxi hasta Zaouia Ahansal, cargamos los burros y unas dos horas de marcha hasta Taghia. Nos hospedamos en la Gîte de Said, hay varias pero nos decantamos por ésta básicamente porque está en la parte baja del pueblo y se agradece el no tener que subir más cuestas una vez hecha la actividad, una vez transcurrida la estancia y pudiendo hablar con conocimiento de causa, está de lujo la verdad.

Plaza de Jemaa Fna, Marrakech

Compras indispensables

De camino a Zauouia Ahansal con el taxista

        
En la marcha hacia Taghia, con Oujdad de fondo

Oujdad a la izquierda y Tagoujimt n'tsouïant a la derecha

 Con una previsión de tiempo un tanto incierta, “com si com sa amigo”, amanecemos el día siguiente el “maño team” compuesto por: Carlos Vidal, Álvaro Lafuente, Alejandro Giménez y un servidor, con la vía Zebda en el punto de mira. Cortita y no muy dura para aclimatar, bien. Comenzamos a escalarla, un primer largo de 7b+ fino y técnico que te pilla desprevenido, un 6a+, 6c+, 7b… nos vamos teletransportando a un mundo de roca increíble y largos cincos estrellas, toda descripción es poca hasta que no se está allí y se ve con los propios ojos, los mismos que vieron como una tormenta se avecinaba por nuestra izquierda. El primer piñazo de granizo en el casco nos devuelve a la realidad, en 5’ la pared está pingando de agua y nosotros yendo para bajo “escopetaos”… claro que sí bueeeeeena “aprox” jajaja… 

Yendo a la Pared des Sources (la de la izquierda del pico del fondo que es el Taoujdad) donde se encuentra Zebda

Taus

Lo que se avecinaba

La pared en cuestión de minutos

Y para abajo

La cosa no queda ahí, se pega lo que queda de tarde y casi toda la noche nevando. Al día siguiente las vistas son espectaculares…



Nada que amedrente a cuatro maños recios… mmmm… por decir algo no? J Un día de descanso forzoso, subimos a ver el sector de la “Cascada” y nos envenenamos oteando varias rutas.

La pared de la cascada

Vistas increíbles

El sector tiene orientación este, el sol de la mañana hace que la pared seque rápido así que ale, ya hay plan… mañana a por “Tabula Rasa”!!

Camino hacia la casca, el día anterior no nos pudimos quitar el plumas en todo el día y hoy llegamos a pie de sector con una solana de justicia

La vía se desglosa así: L1 8b, L2 7b, L3 8a, L4 7b+, L5 6c, L6 7a, L7 7a+, L8 7b y L9 7a (dos 6c’s unidos). Nos dividimos, Taus y yo empezamos desde abajo mientras Carlos y Álvaro empiezan desde el L2 7b, es posible saltarse el L1 rodeando el zócalo por la izquierda. Así pues cada cordada a su faena, al segundo pegue consigo liberar el primer largo el cual termina en la repisa, justo para ver la lucha de Álvaro… joooooder con el 7b, un paso obligado bastante duro con la chapa a 3 metros debajo de los pies que va revelando el estilo de apertura de la vía. El L4 de 7b+ nos lo deja bien claro, unos 7 metros “sencillos” pero con roca un tanto dudosa desde la última chapa hasta la R.

En el L1





De esta guisa y largo tras largo vamos subiendo… el L5, 4 chapas y unos 25 metros… venga que esto se pone interesante!! Jajaja… L7, un aleje de la última a la R en roca muy podre que sigue templando los nervios. Aquí ya seguimos Álvaro y yo, restan tres largos, el L8 de 7b bastante rabioso y los dos 6c’s que preferimos no unir. Como siempre, faltaba la guinda (en este caso hay varias), un último largo de 6c, casi 30 metros y un puente de roca al principio, luego una fisura  evidente para proteger a discreción, claro, eso de “algún friend” aconsejable no lo leímos jajaja…

Repisa en la que doy el relevo

Álvaro finalizando el L7

Y primera cumbre!!

Cumbre y primer rotpunk!! Tabula Rasa en libre y en el día!! Aunque todavía queda lo "mejor" de la jornada.  En la cumbre vemos un parabolt en una piedra… “miiiiiira desde ahí se rapela!!” Ya habíamos descartado el bajar andando ya que leímos que era bastante laborioso. Llegamos ambos a la reunión del primer 6c, tiramos de las cuerdas y… tachán!!! Enganchadas, no hay manera. Nada pues, Álvaro se clava un buen jumareo y yo me hago los dos 6c’s a oscuras.

Jumareao con los últmimos rayos de luz

Rapelar descartado, la noche ya se nos ha echado encima y por supuesto sin frontales toca intentar encontrar la bajada. Alumbrando con la luz roja de enfoque de la cámara y echando flashes (maaaaaaala idea te quedas ciego por 30”) conseguimos llegar hasta un árbol desde donde intuimos queda poco hasta el suelo. En esas que estábamos debatiendo si echar las cuerdas y “mirar” a cuanto está el suelo o quedarnos a dormir ahí que empezamos a oír voces.





Mohamed (dueño de una de las Gîtes) ve nuestros flashes desde el pueblo y sube en nuestra busca, de subida se encuentra con Carlos y Taus, éste último sube con el bereber a por nosotros. Llegan con un buen foco hasta justo debajo de donde estamos… “las cuerdas llegan al suelo rapelar y para abajo!!” Buuuuuuuff… anda que si llegamos a pasar la noche y al día siguiente nos damos cuenta de que nos separaban apenas 40 metros del suelo… jajaja.


El árbol del rápel
Bueno, sanos y salvos llegamos a la Gîte…


A coger fuerzas y a por más... la llanta continua...!!


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